Este informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE) presenta un diagnóstico exhaustivo sobre el entorno económico e institucional del país, en base a los datos de la Fundación Heritage. España obtiene 66,3 puntos en el ILE 2025, ocupando el puesto 31 de 38 países de la OCDE y el 53 a nivel global, situándose por debajo de la media de las economías avanzadas. Las mayores debilidades se concentran en salud fiscal, gasto público y buen gobierno, mientras que sus puntos fuertes son los derechos de propiedad, la apertura comercial y la estabilidad monetaria.
El informe destaca una tendencia de deterioro sostenido en la libertad económica y de empresa durante la última década, atribuida a un entorno fiscal más gravoso, inseguridad jurídica y exceso de regulación. Esto afecta especialmente a las pymes, que representan el núcleo del tejido productivo nacional. En contraste, países líderes como Suiza, Irlanda y Luxemburgo mantienen posiciones destacadas gracias a marcos institucionales estables y baja intervención estatal. Además, el estudio evidencia la correlación entre libertad económica, productividad y desarrollo humano, subrayando que los países con mayor libertad obtienen mejores resultados en renta, innovación y bienestar.