Florida Grup Educatiu, cooperativa educativa valenciana con más de 40 años de historia y una propuesta formativa que abarca desde la etapa infantil hasta la universidad, se ha incorporado al Club Excelencia en Gestión con el objetivo de seguir avanzando en su modelo de gestión y aprendizaje organizativo. En esta entrevista, Ana de Castro, Directora de Modelo Educativo, comparte cómo la identidad cooperativa de Florida da forma a su gestión, de qué manera afrontan la transformación digital y la inteligencia artificial en el ámbito educativo, y el valor que esperan aportar y recibir dentro de la comunidad del Club.
¿Cuál es el propósito y los valores que guían a Florida Grup Educatiu y cómo se reflejan en vuestro modelo educativo y de gestión?
El propósito que se articula nuestro proyecto es contribuir al desarrollo integral de las personas y de la sociedad mediante una educación transformadora, a lo largo de toda la vida y profundamente conectada con nuestro entorno. Este propósito orienta de manera coherente tanto la acción educativa como la gestión institucional.
Se traduce en un modelo educativo alineado con un enfoque competencial que integra conocimientos, habilidades y actitudes, situando la empleabilidad en diálogo con el desarrollo personal y social. No entendemos la educación como una mera respuesta al mercado, sino como un proceso de formación integral.
Uno de nuestros elementos diferenciales, reside en la coherencia entre su modelo educativo y su modelo de gestión. Nuestra identidad cooperativa se traduce en una gobernanza participativa, donde las personas forman parte activa de la toma de decisiones, poniendo en valor una cultura organizativa basada en la corresponsabilidad. Esta coherencia entre lo que se enseña y cómo se organiza la institución genera un alineamiento sistémico poco frecuente: no se trata únicamente de innovar en el aula, sino de construir una organización que educa también a través de su forma de funcionar.
Florida es una cooperativa educativa con más de 40 años de historia que abarca desde escuelas infantiles hasta formación universitaria y escuela de adultos. ¿Cómo se gestiona esa diversidad de etapas y públicos manteniendo una identidad y una calidad coherentes?
Somos un ecosistema educativo cohesionado, donde la diversidad se gestiona desde una concepción sistémica de la educación. Nuestra identidad cooperativa permite articular un proyecto coherente a lo largo de la vida, alineando propósito, valores y práctica.
La clave reside en un marco educativo común, que actúa como eje vertebrador de todas las etapas. Este marco no homogeneiza, sino que define principios pedagógicos compartidos que luego se concretan de manera contextualizada en cada nivel educativo.
Además, la gestión del conocimiento pedagógico permite que la experiencia se comparta y se transforme en aprendizaje institucional, favoreciendo la mejora continua. La calidad se entiende desde la alineación estratégica para generar experiencias significativas y con impacto.
La tecnología y la inteligencia artificial están transformando profundamente la educación. ¿Cómo está adaptando Florida su modelo formativo y su gestión interna a estos cambios?
Abordamos esta transformación desde una lógica estratégica y pedagógica, no meramente tecnológica. El modelo educativo combina aprendizaje experiencial con el uso crítico de herramientas digitales, preparando al estudiantado no solo para utilizar la tecnología, sino para comprenderla, cuestionarla y aplicarla con sentido.
La inteligencia artificial nos está obligando a redefinir qué significa ser competente hoy. Por ello, reforzamos competencias transversales como: responsabilidad y toma de decisiones, comunicación efectiva, trabajo en equipo y liderazgo, innovación y creatividad; y, compromiso social y medioambiental.
Asimismo, promovemos una mirada ética y crítica sobre la tecnología, abordando cuestiones como la privacidad, los sesgos algorítmicos o el impacto en el empleo. Apostamos por una integración equilibrada: la tecnología se incorpora de forma decidida, pero siempre al servicio de un modelo centrado en la persona.
La intercooperación es uno de vuestros valores estratégicos declarados. ¿Cómo se traduce en la práctica y qué papel juega en vuestra forma de crecer y relacionaros con el entorno?
La intercooperación forma parte de nuestro ADN. Internamente, fomentamos la colaboración entre etapas, equipos y áreas; este trabajo en red interno nos permite compartir buenas prácticas, generar innovación pedagógica y mantener una coherencia global del modelo educativo.
Externamente, se traduce en una fuerte conexión con el tejido empresarial y social a través de proyectos con empresas, entidades sociales e instituciones, que generan entornos reales de aprendizaje.
Esto nos permite generar sinergias, compartir conocimiento y desarrollar proyectos conjuntos, construyendo redes de valor compartido donde el impacto se amplifica.
Recientemente os habéis incorporado al Club Excelencia en Gestión. ¿Qué significa para vosotros formar parte de esta comunidad y qué valor esperáis aportar y recibir con vuestra participación?
Nuestra incorporación al Club Excelencia en Gestión es un coherente con nuestra trayectoria, orientada a la mejora continua y el aprendizaje organizativo. Supone abrirnos al contraste externo y al diálogo con organizaciones referentes.
La pertenencia al Club no la concebimos de manera unidireccional. Pretendemos enriquecer nuestra mirada incorporando enfoques, metodologías y prácticas avanzas de gestión, y al mismo tiempo aportar valor desde nuestra singularidad como cooperativa educativa con un modelo integrado que abarca todas las etapas formativas. Podemos contribuir especialmente en la alineación entre modelo educativo y de gestión, en la construcción de culturas participativas y en la integración de la innovación pedagógica en la estrategia.
Entendemos nuestra participación como un espacio de crecimiento compartido donde no solo buscamos mejorar, sino contribuir activamente en la construcción de modelos organizativos más coherentes, sostenibles y centrados en las personas.
Desde vuestra experiencia, ¿qué significa una gestión excelente, innovadora y sostenible?
Para nosotros, estas tres dimensiones se articulan a través de la cultura organizativa. Una gestión excelente, innovadora y sostenible se apoya en la participación, la corresponsabilidad y la confianza. Esta cultura no solo mejora el funcionamiento interno, sino que se convierte en un factor de calidad educativa.
En definitiva, se trata de integrar propósito, personas y resultados en un equilibrio dinámico, donde la mejora continua no es un objetivo puntual, sino una forma de entender y vivir la organización.