Este informe examina la evolución de la financiación sostenible en España en un año marcado por tensiones geopolíticas y divergencias en las políticas climáticas a nivel global. El documento resalta que, a pesar de las incertidumbres, la financiación con criterios sostenibles continúa consolidándose como un elemento esencial para orientar capital hacia la transición ecológica y la descarbonización de la economía.
El análisis identifica como principales desafíos la fragmentación internacional en torno a la agenda climática, la necesidad de simplificar la regulación para facilitar el acceso a un mayor número de empresas —incluidas las pymes— y la urgencia de consolidar nuevos mercados vinculados a la sostenibilidad, como el de carbono y el de biodiversidad. Asimismo, subraya la importancia de las llamadas finanzas de transición, que buscan acompañar a los sectores más intensivos en emisiones en su proceso de transformación hacia modelos más sostenibles.