El documento analiza la transición hacia Industry 5.0, un nuevo paradigma industrial que amplía el enfoque de Industry 4.0 al priorizar la colaboración entre humanos y máquinas, la sostenibilidad y la generación de valor estratégico. Mientras que la etapa anterior se centraba en integrar tecnologías como IA, IoT, cloud o gemelos digitales para mejorar la eficiencia, Industry 5.0 propone orquestar estas tecnologías a escala para potenciar el talento humano, optimizar operaciones y crear nuevas oportunidades de negocio.
A partir de una encuesta realizada a 250 líderes empresariales de sectores industriales y energéticos, el informe revela una brecha entre el potencial de las tecnologías emergentes y las prioridades reales de inversión. Aunque los directivos reconocen que áreas como la sostenibilidad, el bienestar de los empleados, la resiliencia organizativa o el crecimiento de ingresos ofrecen un alto potencial de mejora, la mayor parte de las inversiones sigue enfocándose en reducir costes operativos y aumentar la eficiencia. Esto limita el impacto transformador de la digitalización y reduce la capacidad de generar valor a largo plazo.
El estudio también concluye que las principales barreras para avanzar hacia Industry 5.0 no son tecnológicas, sino humanas y organizativas. Factores como la cultura empresarial, la falta de capacidades, la escasa colaboración y la falta de alineación estratégica en las inversiones tecnológicas dificultan la materialización de su potencial.