Este informe analiza los desafíos y tendencias actuales en ciberseguridad frente a un entorno global caracterizado por la incertidumbre geopolítica, avances tecnológicos rápidos y amenazas cibernéticas cada vez más sofisticadas.
En este contexto, el 60% de los líderes empresariales y tecnológicos han priorizado la inversión en ciberseguridad como una de sus tres principales prioridades estratégicas, en respuesta a la volatilidad geopolítica. Sin embargo, más de la mitad de las organizaciones se consideran solo "algo capaces" de resistir los ciberataques, y solo el 6% se sienten completamente preparadas ante todos los tipos de vulnerabilidades.
Se resalta la importancia de la inteligencia artificial (IA) en la defensa cibernética, con un enfoque en la implementación de agentes autónomos de IA para mejorar la ciberseguridad, como el análisis de amenazas y la gestión de vulnerabilidades. A pesar de su potencial, las organizaciones enfrentan barreras significativas, como la falta de habilidades especializadas y la escasez de talento. Por otro lado, la computación cuántica emerge como una amenaza futura, con una baja preparación de las empresas para implementar medidas de seguridad resistentes a la cuántica.
Se concluye que las empresas deben adoptar una mentalidad proactiva en cuanto a ciberseguridad, invirtiendo más en medidas preventivas y adaptando sus estrategias a los riesgos emergentes como la IA y la computación cuántica.