Este informe sobre las previsiones económicas para España en 2025-2026 destaca que la economía española continuará creciendo por encima del promedio europeo, aunque a un ritmo más moderado que en años anteriores. Este crecimiento se sostiene principalmente en la demanda interna, impulsada por la inversión y el consumo privado. Sin embargo, se detectan señales de enfriamiento en algunos sectores clave, como el turismo y el consumo público. Además, el mercado laboral mantiene una evolución positiva, aunque con menor dinamismo que en el pasado reciente.
Entre los factores de riesgo que podrían afectar la evolución económica destacan el aumento del proteccionismo comercial a nivel internacional, especialmente por parte de Estados Unidos, y la persistente escasez de vivienda, que limita la capacidad de atracción de nueva población y frena la movilidad laboral. A esto se suma la fragilidad fiscal, con un déficit público elevado y una deuda que apenas se reduce, lo que deja un escaso margen de maniobra ante posibles shocks externos.