Este informe proporciona una guía para que empresas y marcas adapten sus enfoques a las demandas de un consumidor más crítico, priorizando la confianza, la autenticidad y la sostenibilidad en un mundo cada vez más digitalizado.
Destacan cinco tendencias clave: el costo de la desconfianza digital, la trampa para los padres frente a la tecnología infantil, la economía de la impaciencia, la deshumanización del trabajo y la revitalización social. Estas tendencias reflejan un contexto donde las personas cuestionan la autenticidad digital y buscan alternativas que equilibren el uso de la tecnología con valores como la autenticidad y la conexión humana.
En este análisis, se observa cómo la desconfianza hacia lo digital ha crecido debido al aumento de contenidos falsos y manipulados, impulsando a los consumidores a demandar mayor transparencia.