Bajo el lema “Compartiendo y mejorando juntos”, en el Club Excelencia en Gestión impulsamos proyectos de benchmarking y generamos conocimiento que ponemos al alcance de nuestros socios a través de herramientas y recursos diseñados para inspirar la mejora continua.
Se entiende por Buena Práctica, los “principios, medidas, métodos, actuaciones o experiencias que conducen a logros excepcionales, habiéndoles reportado ventajas de distinto tipo (económicas, sociales, etc.) de forma constatada. Son fortalezas distintivas que nuestras organizaciones han desarrollado a lo largo del pasado reciente”.
Una Buena Práctica se caracteriza por demostrar resultados positivos y sostenidos en los clientes, o en otros grupos de interés (personas, sociedad, etc.), en definitiva, en los resultados de la organización y utilizar un conjunto de medidas de percepción y sus indicadores de rendimiento para determinar el éxito.
Estas Buenas Prácticas han sido presentada en la categoría UNIVERSIDAD durante la VIII Edición de los Premios de Buenas Prácticas en Gestión 2025, un evento organizado por el Club Excelencia en Gestión para poner en valor las iniciativas innovadoras que marcan la diferencia en el camino hacia la excelencia.
Esta Buena Práctica transforma la gestión documental académica mediante automatización e IA, optimizando de forma integral la recepción, validación y registro de documentos para mejorar la experiencia del estudiante y la eficiencia institucional. Aborda retos como errores humanos, tiempos de tramitación prolongados y elevada carga administrativa, reduciendo en más del 50% los tiempos de gestión y prácticamente a cero la documentación no válida o los fallos de metadatos. Su enfoque escalable y centrado en el usuario demuestra cómo la digitalización inteligente puede elevar el rendimiento operativo y generar valor sostenible en procesos críticos.
Esta Buena Práctica ha sido ganadora en la categoría Educación en la VIII Edición de los Premios de Buenas Prácticas en Gestión 2025, un evento organizado por el Club Excelencia en Gestión para poner en valor las iniciativas innovadoras que marcan la diferencia en el camino hacia la excelencia.
Esta Buena Práctica integra de forma curricular el desarrollo de soft skills en la formación artística universitaria, acompañando al alumnado en su madurez emocional, social y creativa con un programa estructurado, metodologías experienciales y evaluación pre–post basada en inteligencia emocional. Responde a necesidades detectadas de comunicación interpersonal, gestión del estrés, motivación y trabajo en equipo, logrando mejoras significativas en autoconocimiento, cohesión grupal y confianza institucional. Su enfoque pionero, avalado éticamente y altamente replicable, refuerza la empleabilidad y el bienestar estudiantil, situando el desarrollo humano como eje estratégico de la excelencia académica.
Esta Buena Práctica ha sido presentada en la categoría UNIVERSIDAD en la VIII Edición de los Premios de Buenas Prácticas en Gestión 2025, un evento organizado por el Club Excelencia en Gestión para poner en valor las iniciativas innovadoras que marcan la diferencia en el camino hacia la excelencia.
Esta Buena Práctica transforma el modelo educativo mediante un enfoque sistémico que sitúa al alumnado, al profesorado y a la comunidad en el centro del aprendizaje, integrando competencias cognitivas, emocionales y sociales para conectar la formación con contextos reales. Responde a retos como la desconexión entre academia y profesión, la falta de interdisciplinariedad y la necesidad de metodologías activas, logrando mejoras en autonomía, pensamiento crítico y empleabilidad, además de fortalecer la cohesión docente y la innovación institucional. Su diseño colaborativo, basado en investigación-acción, y el Certificado de Competencias Transversales consolidan un modelo sostenible, replicable y reconocido externamente por su impacto educativo.
Esta Buena Práctica ha sido finalista en la categoría Educación en la VIII Edición de los Premios de Buenas Prácticas en Gestión 2025, un evento organizado por el Club Excelencia en Gestión para poner en valor las iniciativas innovadoras que marcan la diferencia en el camino hacia la excelencia.
Esta Buena Práctica impulsa una planificación estratégica más inclusiva mediante cinco laboratorios participativos que recogen necesidades y propuestas reales de la comunidad universitaria para transformar la biblioteca hacia 2024-2031. Aborda retos como la baja utilización, la adaptación a nuevas tecnologías y la mejora de espacios y servicios, generando más de 80 iniciativas integradas en la nueva estrategia. La práctica fortalece la corresponsabilidad, la innovación y la alineación con los grupos de interés, demostrando que la cocreación mejora la pertinencia, el impacto y la sostenibilidad del modelo de gestión.
Esta Buena Práctica impulsa un ecosistema emprendedor integral que acompaña al estudiante desde la ideación hasta la aceleración de su startup, combinando formación, mentoría especializada, alianzas estratégicas y acceso a financiación. Responde a la necesidad creciente de un alumnado que busca crear proyectos propios y generar impacto, logrando más de 4.000 emprendedores formados, 113 startups incubadas y 11 millones en financiación movilizada. Su enfoque flexible, práctico y orientado a resultados convierte a la escuela en un hub de innovación, fortaleciendo la empleabilidad, la creación de valor sostenible y la conexión con el ecosistema empresarial.
BUENA PRÁCTICA - FORMACIÓN UNIVERSITARIA: Democratizando la formación de alto nivel (2025)
Esta Buena Práctica democratiza el acceso a la formación de alto nivel ofreciendo becas completas a personas en situación de vulnerabilidad, en colaboración con ONG y entidades sociales, para impulsar su desarrollo personal, profesional y su inserción laboral. Responde a la necesidad de reducir desigualdades y generar oportunidades reales mediante un modelo de acompañamiento continuo y coordinación estrecha con cada entidad, logrando más de 400 becas otorgadas y altas tasas de finalización. La iniciativa fortalece la sostenibilidad social de la organización, mejora el clima interno y consolida una cultura de responsabilidad corporativa con impacto directo y medible.
Esta Buena Práctica conecta formación universitaria y realidad profesional mediante el diseño y ejecución de campañas de comunicación reales, integrando cinco disciplinas y trabajando con clientes externos. Responde a la necesidad de metodologías más dinámicas y aplicadas, fortaleciendo competencias clave del alumnado, aumentando su motivación y convirtiendo el aula en un laboratorio profesional donde empresas, docentes y estudiantes cocrean valor. Los resultados muestran alto grado de satisfacción de los grupos implicados y un impacto directo en empleabilidad, innovación docente y relación con el entorno.
Esta Buena Práctica impulsa una modernización administrativa integral mediante un plan estratégico de seis años que articula 48 proyectos orientados a mejorar la calidad del servicio, reducir tiempos y cargas administrativas, fortalecer la transparencia y promover la participación. Responde a un diagnóstico participativo y a la necesidad de transformar una cultura organizativa rígida hacia modelos ágiles, colaborativos y basados en datos. Ya muestra resultados significativos como la automatización de trámites, la simplificación normativa, nuevos sistemas de transparencia y avances en digitalización, consolidando un modelo replicable de gestión pública moderna y eficiente.
Esta Buena Práctica posiciona el teletrabajo como palanca estratégica de modernización institucional mediante un marco normativo propio, infraestructura tecnológica avanzada y un sistema integral de seguimiento basado en datos. Aborda desafíos de productividad, flexibilidad y calidad del servicio, implantando herramientas como KRON y JIRA, escritorios virtuales seguros y formación obligatoria para todo el personal. Con más de 295 solicitudes autorizadas y una media del 55% de personal teletrabajando en las unidades participantes, demuestra un modelo robusto, flexible y replicable que mejora la eficiencia, la satisfacción y la transformación cultural hacia una gestión más ágil y orientada al rendimiento.
Esta Buena Práctica aborda de forma innovadora la integración y el bienestar del alumnado de nuevo ingreso mediante un acompañamiento personalizado que asigna a cada estudiante un bibliotecari@ de referencia. Responde a retos críticos como el estrés, la falta de competencias digitales y el riesgo de abandono, combinando orientación proactiva, campañas formativas y alianzas institucionales. Con más de 800 solicitudes y altos niveles de satisfacción (4,91/5), demuestra un impacto claro en la mejora de la experiencia universitaria, el vínculo con la biblioteca y el desarrollo de competencias clave, consolidándose como un modelo escalable y pionero en el ámbito universitario español.
Esta Buena Práctica optimiza el seguimiento del rendimiento académico insuficiente mediante un modelo más ágil, digitalizado y colaborativo que integra datos en tiempo real, coordinación interáreas y trazabilidad completa del estudiante. Responde a la necesidad de detectar antes los casos en riesgo y actuar con intervenciones personalizadas, consolidando procesos, unificando criterios y mejorando la equidad en la toma de decisiones. Los resultados muestran mayor eficiencia operativa, mejor calidad del dato, coordinación reforzada y una intervención educativa más oportuna, convirtiéndose en un modelo replicable para instituciones que buscan profesionalizar y modernizar sus sistemas de éxito académico.
Esta Buena Práctica establece un marco claro y estandarizado para orientar y evaluar el uso de la Inteligencia Artificial en los TFG y TFM, garantizando integridad académica y un desarrollo competencial sólido en el alumnado. Responde a la necesidad de ofrecer criterios comunes al profesorado y mejorar la satisfacción del estudiante, integrando además una herramienta LTI en Canvas que automatiza el seguimiento, la tutorización y la verificación de aptos para defensa. Con la participación de 198 docentes y resultados tangibles como la implantación del procedimiento en hasta el 60 % de titulaciones, constituye un modelo pionero y replicable para gestionar la IA de forma ética, eficiente y alineada con los estándares académicos.
Esta Buena Práctica establece un sistema integral y transparente para gestionar los bienes muebles en desuso, priorizando su reutilización, cesión gratuita y retirada sostenible, en línea con un enfoque de economía circular. Responde a retos como la obsolescencia tecnológica, la falta de control de inventarios y la necesidad de optimizar recursos públicos, logrando 194 bienes cedidos, 31 ventas y una elevada participación interna y externa. Su marco normativo sólido, la tienda virtual “Reutiliza” y el trabajo coordinado entre servicios convierten esta iniciativa en un modelo eficiente, replicable y de alto valor ambiental, económico y social.