Este informe establece la hoja de ruta para acelerar la transformación digital en España, con énfasis en la modernización tecnológica, el desarrollo económico y la inclusión social. Esta estrategia aborda desafíos clave, como la conectividad universal, la digitalización de sectores económicos, la mejora de las competencias digitales de la población y la protección de los derechos en el entorno digital. Además, incluye medidas transversales como el impulso a la tecnología 5G, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la promoción de proyectos estratégicos como el PERTE Chip y la Nueva Economía de la Lengua.
La agenda se estructura en tres pilares fundamentales: Infraestructuras y tecnología, con inversiones significativas en conectividad y tecnologías disruptivas; Economía, apoyando la digitalización de pymes, el emprendimiento y la integración tecnológica; y Personas, mejorando las competencias digitales y garantizando un acceso equitativo a la digitalización. Este enfoque está respaldado por un presupuesto sin precedentes, facilitado por los fondos europeos NextGenerationEU, que promueve un modelo de