Este informe analiza por primera vez la vivencia de médicos y profesionales de enfermería en su “employee journey”, desde la incorporación hasta su salida. A partir de encuestas a 1.328 profesionales, el estudio mide satisfacción, vinculación, eNPS e intención de cambio, identificando fortalezas y áreas de mejora. Entre los principales hallazgos, destacan la mejor experiencia de quienes trabajan exclusivamente en el ámbito privado, la importancia del desarrollo profesional, el reconocimiento por parte de los responsables y la orientación al paciente como elementos clave que mejoran tanto la motivación del profesional como la calidad asistencial.
Se pone de relieve retos estructurales del sector, como la escasez de talento, el envejecimiento de la plantilla y el alto absentismo, que hacen aún más urgente cuidar la experiencia de los equipos sanitarios. También identifica áreas críticas en el desarrollo profesional, la cultura de feedback, la coordinación entre médicos y enfermería y la personalización por especialidad. Asimismo, resalta que factores como la conciliación, la autonomía y la disponibilidad de información clínica actualizada repercuten directamente en la satisfacción y fidelización del profesional.