El informe analiza las prioridades, motivaciones y percepciones de los trabajadores en España respecto a su propuesta de valor como empleados.
Los resultados muestran que el salario y los beneficios competitivos continúan siendo la principal prioridad, aunque la progresión profesional ha ganado peso frente a la equidad. También se identifican diferencias generacionales: mientras los millennials destacan el crecimiento y la promoción, generaciones mayores valoran más la estabilidad y la equidad. Asimismo, se observa que la conciliación entre vida laboral y personal sigue siendo la principal razón de cambio de empleo, especialmente entre perfiles digitales, y que la recualificación es clave para la retención, aunque menos valorada por trabajadores operativos.
Se destaca que las empresas españolas han mejorado en todas las áreas de equidad y que el uso de la inteligencia artificial en el trabajo crece, generando percepciones distintas entre generaciones: los jóvenes muestran más neutralidad o preocupación, mientras que la Generación X ve la IA con optimismo. Además, dos tercios de los empleados se sienten motivados y comprometidos, siendo el reconocimiento y el sentirse valorados los factores decisivos para elevar la motivación, por encima incluso del salario. Estos hallazgos sugieren que las organizaciones deben equilibrar factores materiales (remuneración y beneficios) con intangibles (reconocimiento, inclusión y desarrollo) para consolidar su atractivo como empleadores.