Bajo el lema “Compartiendo y mejorando juntos”, en el Club Excelencia en Gestión impulsamos proyectos de benchmarking y generamos conocimiento que ponemos al alcance de nuestros socios a través de herramientas y recursos diseñados para inspirar la mejora continua.
Se entiende por Buena Práctica, los “principios, medidas, métodos, actuaciones o experiencias que conducen a logros excepcionales, habiéndoles reportado ventajas de distinto tipo (económicas, sociales, etc.) de forma constatada. Son fortalezas distintivas que nuestras organizaciones han desarrollado a lo largo del pasado reciente”.
Una Buena Práctica se caracteriza por demostrar resultados positivos y sostenidos en los clientes, o en otros grupos de interés (personas, sociedad, etc.), en definitiva, en los resultados de la organización y utilizar un conjunto de medidas de percepción y sus indicadores de rendimiento para determinar el éxito.
Estas Buenas Prácticas han sido presentada en la categoría SANIDAD durante la VIII Edición de los Premios de Buenas Prácticas en Gestión 2025, un evento organizado por el Club Excelencia en Gestión para poner en valor las iniciativas innovadoras que marcan la diferencia en el camino hacia la excelencia.
Esta Buena Práctica introduce un Centro de Control asistido por Inteligencia Artificial que integra datos clínicos y logísticos en tiempo real, supervisando áreas críticas como quirófanos, hospitalización y urgencias. Utilizando modelos predictivos, el sistema mejora la eficiencia operativa, anticipa riesgos y optimiza el uso de recursos, como la reducción de cancelaciones quirúrgicas y la detección proactiva de riesgos para el paciente. Los resultados incluyen más de 1.700.000€ en eficiencia generada, una reducción significativa en las estancias hospitalarias innecesarias y una mejora en la seguridad del paciente. Además, el sistema ha recibido reconocimiento como referente en la aplicación de IA en la sanidad pública.
Esta Buena Práctica ha sido la ganadora en la categoría SANIDAD en la VIII Edición de los Premios de Buenas Prácticas en Gestión 2025, un evento organizado por el Club Excelencia en Gestión para poner en valor las iniciativas innovadoras que marcan la diferencia en el camino hacia la excelencia.
Esta Buena Práctica aborda la humanización del cuidado en salud mental mediante la creación de un espacio terapéutico no coercitivo que favorece la autorregulación emocional y previene la escalada de la agitación. Sustituye el enfoque tradicional de control por intervenciones sensoriales y colaborativas, reduciendo de forma significativa el uso de contenciones y medidas restrictivas. Genera valor clínico, ético y organizativo al mejorar la experiencia de pacientes y profesionales, impulsando un cambio cultural hacia una atención centrada en la persona y basada en derechos.
Esta Buena Práctica ha sido finalista en la categoría SANIDAD en la VIII Edición de los Premios de Buenas Prácticas en Gestión 2025, un evento organizado por el Club Excelencia en Gestión para poner en valor las iniciativas innovadoras que marcan la diferencia en el camino hacia la excelencia.
Esta Buena Práctica aborda la gestión de las primeras asistencias mediante un sistema digital integral que estandariza, automatiza y personaliza el proceso según la realidad de cada empresa y persona trabajadora. Mejora la coordinación entre mutua, empresas y profesionales sanitarios, agiliza la toma de decisiones y reduce cargas administrativas y tiempos de respuesta. Genera valor sostenible al disminuir procesos con baja, optimizar la readaptación de puestos de trabajo y elevar la experiencia y satisfacción de los grupos de interés mediante un modelo flexible, escalable y centrado en las personas.
Esta Buena Práctica ha sido finalista en la categoría SANIDAD en la VIII Edición de los Premios de Buenas Prácticas en Gestión 2025, un evento organizado por el Club
Esta Buena Práctica desarrolla una metodología rigurosa y cuantitativa para evaluar el grado real de cumplimiento del propósito organizativo, traduciendo un concepto estratégico intangible en indicadores claros, ponderados y accionables. Integra resultados de usuarios y profesionales, alineándolos con el plan estratégico y el modelo EFQM, y facilita una toma de decisiones más coherente con los valores declarados. Destaca por fortalecer la gobernanza basada en propósito, consolidar la mejora continua y ofrecer un modelo replicable para organizaciones que buscan medir el impacto real de su razón de ser.
BUENA PRÁCTICA – CLÍNICA SANT ANTONI: ¿A mi quién me cuida? (2025)
Esta Buena Práctica aborda el cuidado integral de personas mayores y pluripatológicas incorporando el yoga terapéutico como intervención no farmacológica complementaria al abordaje clínico tradicional. Mejora de forma demostrable el bienestar emocional, el descanso, la percepción del dolor y la estabilidad anímico-funcional, reduciendo el deterioro en pacientes con trastornos ansioso-depresivos. Integra evidencia, enfoque multidisciplinar y humanización del cuidado, demostrando que prácticas de bajo coste y alta viabilidad pueden generar un impacto clínico y emocional significativo en entornos sociosanitarios.
BUENA PRÁCTICA – CLÍNICA SANT ANTONI: El valor del yoga en la atención sociosanitaria (2025)
Esta Buena Práctica integra el yoga terapéutico como intervención complementaria en la atención sociosanitaria, reforzando un enfoque holístico centrado en el bienestar físico, emocional y mental de personas mayores con patologías complejas. Aporta evidencia de mejora clínica y anímica, reduce el deterioro en pacientes vulnerables y fortalece su autonomía y actitud activa ante el proceso de recuperación. Destaca por ser una innovación de bajo coste, alto impacto y fácil integración en modelos asistenciales multidisciplinares orientados a la persona.
Esta Buena Práctica implanta un modelo de consulta compartida entre atención primaria y especializada que mejora la coordinación asistencial, refuerza la capacitación clínica de los profesionales y optimiza el acceso del paciente a la atención dermatológica. Permite reducir de forma sostenida las derivaciones, los tiempos de espera y la presión sobre la especialidad sin incrementar recursos estructurales, combinando atención directa, aprendizaje en contexto real y uso inteligente de la interconsulta no presencial. Destaca por su impacto medible, alta aceptación profesional y capacidad de transformar la gestión de la demanda desde la colaboración entre niveles asistenciales.
Esta Buena Práctica implanta un modelo de consulta compartida entre atención primaria y especializada que mejora la coordinación asistencial, refuerza la capacitación clínica de los profesionales y optimiza el acceso del paciente a la atención dermatológica. Permite reducir de forma sostenida las derivaciones, los tiempos de espera y la presión sobre la especialidad sin incrementar recursos estructurales, combinando atención directa, aprendizaje en contexto real y uso inteligente de la interconsulta no presencial. Destaca por su impacto medible, alta aceptación profesional y capacidad de transformar la gestión de la demanda desde la colaboración entre niveles asistenciales.
Esta Buena Práctica implanta un modelo de consulta compartida entre atención primaria y especializada que mejora la coordinación asistencial, refuerza la capacitación clínica de los profesionales y optimiza el acceso del paciente a la atención dermatológica. Permite reducir de forma sostenida las derivaciones, los tiempos de espera y la presión sobre la especialidad sin incrementar recursos estructurales, combinando atención directa, aprendizaje en contexto real y uso inteligente de la interconsulta no presencial. Destaca por su impacto medible, alta aceptación profesional y capacidad de transformar la gestión de la demanda desde la colaboración entre niveles asistenciales.
BUENA PRÁCTICA – FUNDACIÓN HOSPITALARIAS TENERIFE: Laboratorio de Innovación (2025)
Esta Buena Práctica consolida un modelo estructurado y colaborativo para impulsar la innovación aplicada, integrándola como eje cultural y estratégico de la organización y orientándola de forma clara a las necesidades reales de las personas atendidas. Articula espacios de participación interdisciplinar, gobernanza compartida y uso responsable de tecnología para mejorar la calidad asistencial, la eficacia de las intervenciones y la motivación profesional. Destaca por demostrar que la innovación sostenible no depende de grandes inversiones, sino de liderazgo, cultura de aprendizaje y conexión directa entre conocimiento, práctica y valor social.
BUENA PRÁCTICA – FUNDACIÓN HOSPITALARIAS TENERIFE: Proyecto: Cuidarnos para poder cuidar (2025)
Esta Buena Práctica se centra en el bienestar emocional del personal de una organización, promoviendo espacios de autocuidado, comunicación abierta y apoyo mutuo bajo el lema "Me cuido para poder cuidar". A través de sesiones semanales, se fomenta un ambiente de confianza donde los colaboradores pueden reflexionar sobre su estado emocional y aprender herramientas para gestionar el estrés. Los resultados muestran una alta satisfacción de los participantes, con una notable disposición para continuar con futuras formaciones, evidenciando su impacto positivo tanto en el bienestar del equipo como en la calidad de atención hacia los usuarios.
BUENA PRÁCTICA – FUNDACIÓN HOSPITALARIAS TENERIFE: Proyecto de Señalética (2025)
Esta Buena Práctica impulsa la accesibilidad comunicativa como eje de inclusión social, trasladando los sistemas aumentativos y alternativos de comunicación al espacio urbano mediante una señalética basada en pictogramas universales. Aborda la necesidad de garantizar el acceso a la información de personas con dificultades en el lenguaje, a la vez que mejora la experiencia de la ciudadanía y de los visitantes. El proyecto combina enfoque participativo, planificación rigurosa y orientación a impacto social, sentando las bases de un modelo escalable y replicable para construir entornos más comprensibles, inclusivos y sostenibles.
BUENA PRÁCTICA – FUNDACIÓN HOSPITALARIAS TENERIFE: Voluntariado con Corazón Hospitalario (2025)
Esta Buena Práctica aborda la inclusión social desde una perspectiva innovadora al situar a personas con discapacidad intelectual y daño cerebral adquirido como protagonistas activos del voluntariado comunitario. Genera empoderamiento, autonomía y sentido de pertenencia, a la vez que rompe estigmas y fortalece redes colaborativas con el entorno social e institucional. Contribuye de forma tangible a la mejora de la calidad de vida, la rehabilitación psicosocial y la cohesión comunitaria, demostrando que el voluntariado inclusivo es una potente palanca de valor social sostenible.
Esta Buena Práctica se centra en el desarrollo e implementación de un Manual de Trato en Urgencias en Quirónsalud, con el objetivo de mejorar la experiencia del paciente y su acompañante en situaciones de urgencias. El manual, estructurado por roles específicos (admisión, enfermería, médicos, etc.), establece comportamientos clave para ofrecer un trato cercano y empático, utilizando acrónimos como OÍDO, VISTA, TACTO, CORAZÓN y EQUIPO. Los resultados obtenidos incluyen un incremento significativo en el Net Promoter Score (NPS), una mayor cohesión de equipos y una reducción de quejas relacionadas con el trato impersonal, lo que evidencia el éxito del proyecto y su impacto positivo en la atención al paciente.
Esta Buena Práctica implanta un modelo de gestión estratégica basado en ciclos PDCA adaptados a distintos niveles de responsabilidad, alineando a profesionales, mandos intermedios y dirección en torno a objetivos comunes y medibles. Permite mejorar de forma simultánea los resultados en salud, la eficiencia operativa y la toma de decisiones en tiempo real, apoyándose en el uso inteligente de datos y en una gobernanza cercana. Destaca por su rigor metodológico, su impacto contrastado en ganancia funcional y reducción de estancias, y por su alta capacidad de réplica en organizaciones sanitarias complejas.
Esta Buena Práctica implanta un modelo integral de gestión del talento basado en competencias que alinea el desarrollo profesional con la estrategia, la calidad asistencial y los estándares internacionales. Estructura de forma sistemática la identificación, evaluación y reacreditación de competencias técnicas y actitudinales, implicando a profesionales, líderes y personal en formación en un cambio cultural compartido. Destaca por fortalecer el liderazgo, la fidelización del talento y la seguridad del paciente, convirtiendo la gestión de personas en una palanca real de transformación organizativa y excelencia sostenida.
BUENA PRÁCTICA – HOSPITAL QUIRÓNSALUD MÁLAGA: Hospital 360: Tu repositorio definitivo (2025)
Esta Buena Práctica presenta Hospital 360, una plataforma digital diseñada para estandarizar y mejorar el acceso a información clave sobre procedimientos, materiales y técnicas en áreas críticas como quirófano, UCI, urgencias y hospitalización. Su implementación ha logrado mejorar la eficiencia, reducir errores en la preparación de procedimientos y optimizar la coordinación entre profesionales. Los resultados incluyen una reducción del 25% en errores de preparación y una mejora del 40% en el tiempo de montaje de material. La innovación radica en su diseño colaborativo, accesibilidad digital y enfoque centrado en la autonomía del personal, convirtiéndola en una herramienta replicable para otros entornos hospitalarios.
BUENA PRÁCTICA – HOSPITAL QUIRÓN SALUD MÁLAGA: sIsmA: Detectamos antes, actuamos mejor (2025)
Esta Buena Práctica implanta un sistema digital sencillo y accesible que empodera al paciente como agente activo en la mejora del entorno asistencial, facilitando la detección temprana y gestión ágil de incidencias no clínicas. Refuerza la cultura de calidad, seguridad y humanización mediante trazabilidad, respuesta rápida y coordinación transversal entre servicios. Destaca por su impacto directo en la experiencia del paciente y del profesional, así como por su alta escalabilidad y aplicabilidad en organizaciones orientadas al servicio.
Esta Buena Práctica se centra en la humanización de la atención a pacientes con cáncer de mama, implementando un modelo de atención integral y centrada en la persona (ACP). El programa "Uniendo lazos" busca mejorar la calidad de vida de las pacientes a través de un enfoque holístico que cubre sus necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales. Destacan iniciativas como la inclusión de la familia en el proceso de cuidado, la implementación de consultas abiertas, el seguimiento continuo y la micropigmentación post-mastectomía, mejorando significativamente la experiencia y el bienestar de las pacientes. Los resultados incluyen altas tasas de satisfacción y mejoras en la calidad de vida, con un enfoque en la continuidad asistencial y la detección temprana, lo que también beneficia la eficiencia del sistema de salud.
Esta Buena Práctica aplica la metodología Lean al proceso quirúrgico para reducir la variabilidad, eliminar desperdicios y mejorar el valor percibido por el paciente. A través de un mapeo completo del flujo de valor, se identificaron y optimizaron puntos críticos como las demoras en la inclusión en la lista de espera, pruebas innecesarias y tiempos muertos en el quirófano. Como resultado, se logró una reducción de 15 días en la demora media, un descenso de 802 pacientes en lista de espera y un aumento del 5% en el rendimiento de los quirófanos. El enfoque innovador, basado en la participación transversal, la mejora continua y el uso de datos en tiempo real, ha transformado la cultura organizativa, convirtiéndose en un modelo replicable para otros procesos hospitalarios.
Esta Buena Práctica impulsa la transición hacia un modelo de salud basada en el valor, incorporando de forma sistemática la voz de las pacientes en la atención al embarazo, parto y posparto mediante estándares internacionales y herramientas digitales integradas en la práctica clínica. Aborda la necesidad de ir más allá de los indicadores tradicionales, midiendo resultados y experiencia relevantes para las personas y apoyando la toma de decisiones compartidas. Genera un cambio cultural y organizativo, mejora la calidad asistencial y aporta información clave para la gestión clínica y estratégica, con un enfoque sostenible, escalable y transferible a otros contextos.
Esta Buena Práctica aborda la necesidad de gestionar la innovación de forma estratégica, estructurada y con propósito, integrándola como palanca transversal de transformación en la organización. Impulsa una cultura innovadora participativa, alineada con la creación de valor sostenible, mediante una gobernanza clara, procesos estandarizados y herramientas digitales que permiten trazabilidad y evaluación continua. Facilita la implicación de profesionales y grupos de interés, mejora la capacidad de priorizar y escalar iniciativas con impacto real y consolida la innovación como parte del funcionamiento ordinario y del rendimiento estratégico.